Respuestas a algunas falacias comunes sobre la salvación
Algunas personas piensan que todos somos hijos de Dios.
La Biblia dice: “A todos los que le recibieron (a Jesús), a los que creyeron en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Juan 1:12
El versículo anterior nos indica claramente que los hijos de Dios son aquellos que han creído en su nombre y que le han recibido.
¿Crees que Jesús es tu salvador? ¿Crees en su nombre? ¿Haz recibido a Jesús en tu vida?
Para que seas hijo de Dios tienes que haber contestado afirmativamente a todas las anteriores y debes vivir una vida agradable a Dios. Además, los cristianos debemos amarnos los unos a los otros. _________________
Otras personas pretenden justificarse a sí mismas, y dicen algo parecido a lo siguiente: “Yo no soy tan malo; no le hago mal a nadie”.
Pero Dios es perfecto y sólo admite perfección en el cielo. Por eso la Biblia dice:
…Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Esa es la triste verdad; todos hemos pecado, por eso no merecemos morar con el Señor. _________________
otros piensan así: “Sí, pero, yo puedo ganarme el cielo portándome bien y ayudando a los demás”.
Pero la Palabra de Dios es clara. No podemos ganarnos el cielo con nuestras buenas obras, tenemos que depender totalmente de Dios y del regalo que El nos hace a través de su gracia para ser salvos.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don (regalo) de Dios; no por obras para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9 _________________
La experiencia nos dice que hay personas que después de haber leído lo anterior dirán: “Sí, yo sé que Jesús salva, pero puede haber otra manera de uno salvarse”.
Pero Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Juan 14:6
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:12
Ya vez, solamente puedes ser salvo a través de uno, y ese es Jesús, el Hijo de Dios. No hay salvación en ningún otro.
Puedes aceptar a Cristo como tu Señor y Salvador en este mismo instante. Reconoce que eres pecador y que no te puedes salvar a ti mismo. Arrepiéntete de tus pecados ante el Señor y pídele que te perdone. Sométete al Señor para vivir una vida agradable a El. Haz tu confesión de fe pública e intégrate a una iglesia bíblica para que puedas crecer en la gracia de nuestro Señor.
Que el Espíritu Santo te ilumine para que aceptes a Jesús y así te conviertas en hijo o hija de Dios.
Dios te bendiga. |