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¿Cuál es el sueño que hay en usted? Todos tenemos un sueño que no hemos logrado. Ese sueño se relaciona con algo positivo que queremos lograr para nosotros o para el beneficio de otros. Dios mismo pone sueños en nuestros corazones. Puede que usted tenga un sueño que ha guardado durante muchos años. Tal vez ya se ha rendido, y piensa que su sueño nunca se convertirá en realidad, que es imposible. Pero es importante que recuerde algo, hay cosas que parecían imposibles en otros tiempos que ahora son realidades, el radio, el avión y la casa donde usted se crió son ejemplos. Esas cosas fueron los sueños de otras personas.
Necesitamos reconocer que no hay sueños insignificantes. A veces no perseguimos nuestros sueños porque con ellos no vamos a resolver cosas de trascendencia, o no son suficiente glamorosos. Tomando como ejemplo a algunos inventos, podemos decir que el automóvil es es glamoroso comparado con la humilde bolsa (funda) de papel (y ahora de plástico), pero ambos son necesarios. Si no lo cree, imagínese un supermercado sin bolsas. Tal vez pueda resolver, pero qué convenuiencia que las hay. Ahora bien, usted no tiene que ser inventor para soñar. Usted tiene algo que ofrecerle a la sociedad, y ese algo está en un sueño. Quiero animarle a que no deje morir su sueño. Antes, usted pensaba constantemente en su sueño, pero por alguna razón, lo ha olvidado. El olvido es la muerte para los sueños. Busque en el baúl de los recuerdos, en ese rincón del alma, ese sueño especial que una vez le dio tanto significado a tu vida. Todavía está a tiempo de lograrlo. Ese sueño es uno de los propósitos de su vida. Nunca es tarde para empesar. El coronel Sanders, famoso por su receta para freír pollos, la de “Kentucky Fryed Chicken”, comenzó a promover su famosa receta a los sesenta y cinco años de edad. En mi barrio hubo un hombre que cestableció un puesto para vender viandas cuando estaba llegando alos ochenta años. Si piensas que estás muy entrado en años, eso no es una excusa para olvidar tu sueño. Tal vez sea lo contrario, tal vez piense que es demasiado joven. Le aplica la misma regla. Nunca es demasiado temprano para empesar. Hay adolecentes que han escrito libros. Jerry Yang y David Filo, los creadores del famoso sitio de internet “Yahoo” eran muy jóvenes cuando comenzaron a trabajar en su sueño. Ahora, el mundo entero disfruta de los beneficios que Yahoo le brinda. Beethoven publicó su primera composición a los once años. Mi vecino, Elmer, trabaja en motoras desde la preadolecencia. El profeta Jeremías pensó que era muy joven para trabajar en las cosas del Señor, pero estaba equivocado. Hay un sueño bueno que usted debe estar viviendo. Vívalo ahora. Como hemos podido apreciar, la edad no es una excusa para dejar de trabajar en su sueño. La edad no limita el realizar sus sueños. Si tiene un sueño en su corazón, no se resigne a vivr sin lograrlo. Este es el momento para revivir el sueño que Dios ha depositado en su corazón. Este es el momento para dar los primeros pasos y convertirlo en una realidad. Este es el momento para comenzar a transformar su vida y la de otros con ese sueño.
No espere ni un momento más. |